La colección más grande del mundo de barcos a escala hechas por un mismo modelista

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miércoles, 24 de agosto de 2016

USS Forrestal CV-59


Escala 1:800 Arii (Score 5/10)











El USS Forrestal (CV-59), anteriormente AVT-59 y CVA-59, fue un portaaviones de la Armada de los Estados Unidos. Da nombre a su clase compuesta por cuatro portaaviones. Recibió el nombre del ex secretario de la Armada de los Estados Unidos James Forrestal. Los otros portaaviones de su clase fueron el USS Saratoga (CV-60), el USS Ranger (CV-61) y el USS Independence (CV-62).

El barco era apodado cariñosamente The FID, porque James Forrestal fue el primer Secretario de Defensa, FID por First In Defense. Este es también el lema de las insignias de la nave. También fue conocido de manera informal en la flota como el Zippo, Forrest Fire o Firestal a causa de una serie de incendios a bordo, sobre todo un incidente el 29 de julio de 1967 en el que 134 marineros murieron y 64 resultaron heridos.1

El USS Forrestal fue botado el 11 de diciembre de 1954 en los astilleros Newport News Shipbuilding en Newport News, Virginia. Actuó como madrina Josefina Forrestal, viuda del secretario Forrestal, y entró en servicio el 1 de octubre de 1955, siendo su primer comandante el capitán R. L. Johnson.

El USS Forrestal fue el primer portaaviones estadounidense construido con una cubierta de vuelo en ángulo, catapultas de vapor, y la colocación de luces en la cubierta para facilitar los aterrizajes.
Astillero               Newport News Shipbuilding
Clase     Clase Forrestal
Autorizado         12 de julio de 1951
Iniciado                14 de julio de 1952
Botado                 11 de diciembre de 1955
Asignado             1 de octubre de 1955
Baja       11 de septiembre de 1993
Destino                Vendido como chatarra el 22 de agosto de 2013
Características generales
Desplazamiento              • 59 650 t
• 81 101 t a plena carga
Eslora    • 300 m línea de flotación
• 325 m total
Manga 39,42 m
Calado 11 m
Armamento       • 8 cañones de 127 mm/54 Mark 42
• NATO Sea Sparrow Mk 29
• Phalanx CIWS Mk 15
Propulsión          • 4 turbinas de vapor Westinghouse
• 4 hélices
Potencia              260 000 cv
Velocidad           33 nudos
Tripulación         5540 hombres
Aeronaves         • 85 aviones F-14, F-4, A-4, A-6, E-2, S-3B, EA-6B, SH-3, A-3B , KC-130 (vuelo de prueba)1
Equipamiento aeronaves            • 4 catapultas
• 4 elevadores
29 de julio de 1967: Incendio en el USS Forrestal
Desde que en la segunda guerra mundial el portaaviones sustituyó al acorazado como buque capital de cualquier flota que se precie, las diferentes escuadras se han diseñado con un objetivo muy claro, que es proteger sus portaaviones de cualquier amenaza, ya sea submarina, aérea o de superficie. Esta tendencia se ha ido acentuando conforme los portaaviones se iban haciendo más grandes y potentes, y conforme su número se iba reduciendo. Así, por ejemplo, la campaña de las malvinas de 1982 fue posible sólo por la presencia de los portaaviones británicos, y el hundimiento o los daños sufridos por alguno de ellos hubiese supuesto el fin de la campaña.

¿A dónde queremos ir a parar? pues al hecho de que los portaaviones se han convertido en las "niñas bonitas" de las flotas que los poseen, y no se racanea nada en torno a su seguridad. Ello ha llevado a que desde la II guerra mundial ningún portaaviones haya sido destruido en combate ni haya sufrido daños graves. Otro aspecto de esta protección extrema es la seguridad a bordo, ya que los portaaviones son enormes depósitos de combustible, municiones y todo tipo de sustancias altamente peligrosas almacenadas junto a aviones de combate y en general, un montón de aparatos con tendencia natural a hacer "tururú".

Lo cierto es que a lo largo de la historia de los portaaviones los logros en seguridad han sido destacados, y buena prueba de ello son los escasos accidentes graves sufridos, en comparación con otros tipos de buques. Es por ello que hoy nos ocupamos del más grave de estos accidentes, el que fue sufrido por el portaaviones estadounidense USS Forrestal.

El 29 de julio de 1967 el portaaviones USS Forrestal se hallaba en Yankee Station, en el Golfo de Tonkín, llevando a cabo operaciones de combate contra Vietnam del Norte. La dotación aérea de la nave estaba compuesta principalmente por aviones de ataque ligero A4 skyhawk, cazas F4 Phantom II y aviones de reconocimiento RA5 Vigilante.
Sobre las 10:50 de la mañana, ya se había lanzado una primera oleada de aviones de ataque y se estaban preparando y cargando los aviones para la segunda, situados en la cubierta de vuelo, a popa. Fue entonces cuando un cohete no guiado Mk 32 "Zuni", de 127 mm, se disparó accidentalmente de un F4 Phantom II al producirse una sobrecarga eléctrica cuando se pasó de suministro de energía externo al interno del avión. El cohete voló a través de la cubierta e impactó contra un A4 Skyhawk sin detonar, pero reventó el depósito de combustible del avión y lo incendió. Los aviones se encontraban aparcados pegados los unos a los otros, mientras eran cargados de bombas, muchas de las cuales eran antiguas bombas de composición B de 1000 libras que habían sido cargadas por una escasez de las más modernas mk 82 y tenían una temperatura límite de seguridad más baja, traspasada la cual la bomba reventaba. En ese avispero fue donde se produjo el incendio. Más tanques de combustible externos fueron detonando y añadiendo combustible, hasta que la primera de las bombas explosionó.

Esta primera explosión mató a casi todos los bomberos del destacamento de cubierta, por lo que las reacciones tuvieron bastante de improvisadas. El combustible ardiendo se filtró al hangar y a los compartimentos situados bajo la cubierta de vuelo. Por la ausencia de una grúa adecuada, muchos aviones tuvieron que ser lanzados al mar a mano, es decir, siendo empujados por los marineros por la borda, exponiéndose a las llamas, mientras los destructores de la escolta se aproximaban a menos de seis metros de la popa del coloso para colaborar en la extinción.


En total detonaron 9 bombas, que perforaron la cubierta blindada. 21 aviones fueron lanzados por la borda o resultaron tan dañados por la explosión que tuvieron que ser dados de baja. El incendio en cubierta se extinguió a las 12:45, aunque siguió rebrotando hasta que fue dado oficialmente como extinguido a las 4:00 horas de la mañana siguiente. 134 tripulantes murieron y otros 161 resultaron heridos, lo que sobrecargó la enfermería del buque, por lo que se dirigió escoltado por un destructor a reunirse con el buque hospital USS Repose.

El portaaviones fue reparado provisionalmente en Subic Bay, Filipinas, y posteriormente se trasladó al astillero naval de Norfolk. Estuvo 207 días sin navegar. Sin embargo, es destacable que pese a las repetidas explosiones y la seriedad del incendio declarado, en ningún momento se llegó a temer por la supervivencia del buque, El accidente sí que llevó a fijar nuevos protocolos de seguridad y medidas contraincendios, como aspersores automáticos de espuma antiincendios en la borda de la cubierta de vuelo.

Ha sido el accidente más grave sufrido por una de las "niñas bonitas" de la U.S. Navy desde la II Guerra Mundial.

El portaaviones USS Forrestal, que llegó a ser "el barco más grande jamás construido" según la revista Popular Science, ha sido vendido por un centavo de dólar. Al buque no le espera un futuro demasiado prometedor, ya que los 300 metros de eslora de este gigante de la guerra serán desguazados.

El acuerdo entre la Armada estadounidense y la compañía All Star Metals se firmó el 22 de octubre del 2013 y el precio de venta refleja el costoso plan de transporte, desmantelamiento y reciclado de la embarcación que ahora debe afrontar la empresa texana. En principio, los nuevos dueños del Forrestal planean llevarlo de Filadelfia a Brownsville (Texas), según informa la Marina.