La colección más grande del mundo de barcos a escala hechas por un mismo modelista

La colección más grande del mundo de barcos a escala hechas por un mismo modelista

sábado, 10 de octubre de 2015

USS Barb


Escala 1:700 Marca Tamiya (Score 6/10)






Clase Gato
Botadura: 2 de Abril de 1.942
Desplazamiento 1.525 Tn
Velocidad 20 nudos
Tripulacion 80 hombres

A principios de 1944 dos años después del catastrófico ataque a Pearl Harbour, las fuerzas armadas americanas se dirigían al mismo corazón del imperio japonés en el Pacífico. En el mar, los poderosos grupos de asalto anfibio eran «trampolines» para la victoria y los acorazados estaban convirtiendo en minas las defensas del enemigo. En el aire, los cazas y los bombarderos desde los portaaviones estaban imponiendo su sello especial de derrota sobre la Marina Imperial Japonesa.

La guerra en el Pacifico, sin embargo, tenía otra dimensión: la guerra silenciosa llevada a cabo por la flota de submarinos americanos. Solos o en manadas, estos andarines de la sombra erraban a voluntad, acechando barcos mercantes y buques de guerra navegando entre los distantes puestos avanzados japoneses. Un submarino en particular, el USS Barb, iba a ganar una terrible, casi inigualable reputación como cazador, mandado por el Capitán de corbeta Eugene B. Fluckey, cuyo apodo iba a cambiar de «Gene» a «Lucky» a medida que el barco conseguía más triunfos. El Barb iba a convertirse en uno de los submarinos con un mejor récord durante la II Guerra Mundial.

Una de las patrullas más triunfales del Barb empezó el 21 de mayo de 1944. Después de soltar amarras en la base naval de Midway el barco se dirigió hacia las islas Kuriles, en el Pacífico septentrional en busca de presa.

Diez días después de hacerse a la mar un vigía hizo la primera observación, un gran petrolero en el mar de. Okhostk, pero fue identificado como ruso. Más tarde aquel día, fue avistado otro barco pero cuando el submarino se situaba en posición de ataque lo diviso un avión enemigo y Fluckey tuvo que sumergirse para evitar las bombas y las cargas de profundidad. En vez de interrumpir el ataque regresó a la profundidad de periscopio y disparó una salva de tres «peces» que alcanzaron el objetivo. La víctima del Barb era el Koto Maru de 1053 toneladas.

Apenas habla desaparecido el Koto Maru cuando se divisó el humo de otro barco, y Fluckey llevó el barco a la superficie con la esperanza de poder alcanzarlo y hundirlo. Sin hacer caso del fuego de ametralladora llegó a la distancia del lanzamiento y entonces se sumergió para disparar otra mortífera salva de torpedos. La segunda víctima era el carguero Madrás Maru (3802 toneladas).

El 2 de junio, después de un ataque sin éxito, el Barb sufrió un serio contraataque con fuego de cañón y cargas de profundidad, pues su objetivo resultó ser un buque escolta, pero logró evitar ser alcanzado y se dirigió a las aguas heladas alrededor de las islas Kuriles del norte. Aquí en medio de témpanos de hielo de hasta 60 pies de altura y con visibilidad reducida debido a la espesa niebla y calima, Fluckey se las apañó para penetrar el fondeadero en Sakayohama pero lo encontró vacío de embarcaciones. El 11 de junio dio caza a dos arrastreros a través de los témpanos de hielo y los hundió con fuego de cañón. Inmediatamente después se divisaron dos penachos de humo en el horizonte y ahí fue Fluckey en su persecución.

Después de una caza de cuatro horas, los objetivos estaban lo suficientemente cerca para su identificación, resultando ser dos barcos mercantes. Fluckey hizo el disparo triple habitual al barco de cabeza. Un torpedo alcanzó la popa, deteniéndolo, pero el Barb giró a babor para dispararle tres torpedos al segundo barco y lo alcanzó detrás de la chimenea y en popa. Este era el Totem Maru de 3823 toneladas. Fluckey todavía estaba decidido a hundir el primer barco y empleando sus tubos de papa disparó dos torpedos más. Un impacto ocasionó una explosión tremenda destruyendo al Chihaga Maru, de 1161 toneladas.

Dos días mas tarde quedándole sólo dos torpedos de popa el Barb fue capaz de hundir el carguero Takashima Maru de 5633 toneladas El Barb luego regresó a Midway el 5 de julio habiendo hundido siete barcos enemigos en sólo seis semanas.
A pesar de estos triunfos, cuando Fluckey sacó el Barb al mar en su siguiente patrulla formaba parte de un grupo ensayando una nueva táctica, Con el nombre de Agrupación Táctica 17,6, era una versión en tres barcos de las «manadas de lobos» alemanas, bajo el mando del Capitán «Ed» Swineburne.

Los tres submarinos salieron de Pearl Harbour para Midway el 4 de agosto y de la isla, el 10 de agosto después de pasar un día repostando. Iban para los estrechos de Luzón, una zona conocida ya como el «Colegio de los convoys», en formación de escolta, con una separación de 20 millas. El Barb pasó por los estrechos el 23 de agosto y se dirigió a la ruta marítima Manila-Hong Kong donde iban a reunirse con los «Ben’s Busters» y los «Donk’s Devils», otros dos grupos de submarinos en un ataque a un convoy de ocho barcos japoneses.

Con más submarinos que objetivos, era importante la disposición previa. Fluckey había maniobrado hacia una posición a babor y en la columna central del convoy cuando su operador de sonar informó de torpedos que se acercaban con una orientación constante. Al darse cuenta que debían ser «peces» disparados por uno de los otros barcos, Fluckey ordenó «abajo el periscopio» para evitar los torpedos y milagrosamente pasaron por encima sin detonar.

Alertados por el ataque, el convoy dio un giro pronunciado al este, pero esto llevó los barcos a la línea de tiro del Barb y se le obsequió a Gene Fluckey un blanco ideal para un submarino. El primer «pez» del lanzamiento de torpedos alcanzó a un buque petrolero y los otros dos a un carguero. Luckey no se durmió en los laureles, y pasó las cinco horas siguientes acechando a los barcos supervivientes.

Con gran disgusto por su parte, tan pronto consiguió una posición de fuego, un ave marina se posó sobre el periscopio y extendió las plumas de su cola sobre la abertura. La orden de «abajo el periscopio» obligó al ave a salir volando; pero el nuevo «arriba el periscopio» sencillamente atrajo de nuevo el pájaro a su pedestal. Después de varios intentos fallidos de expulsar al pájaro, encontró la solución; se izó el periscopio de búsqueda ofreciendo un pedestal al pájaro y esto dejó libre el periscopio de ataque para el resto de la acción. Después de tales vicisitudes, logró el éxito contra el Okuni Maru de 5633 toneladas y el Barb logró escapar de las cargas de profundidad de su escolta.

El 15 de septiembre los «Ben’s Busters» descubrieron para su consternación que habían hundido dos barcos de tropas cargados de prisioneros ingleses y australianos y, en respuesta a las órdenes del Mando de Submarinos del Pacifico (COMSUBPAC), el Barb y el Queenfish se dirigieron a la zona a recoger supervivientes. Mientras corrían al rescate, los dos navíos se toparon con un convoy. Mientras el Queenfish atacaba sumergido, el Barb entró en superficie al amparo de la oscuridad, usando el radar para seguir al convoy.

Al maniobrar para conseguir un disparo de «solapamiento» Fluckey identificó dos objetivos de alta prioridad, un petrolero y un pequeño portaaviones. Incluso así «Lucky» (afortunado) Fluckey tuvo que hacer honor a su apodo; mientras se preparaba para el disparo un vigía divisó un escolta enemigo de la clase Chidori acercándose a toda máquina de forma amenazadora, a menos de 1.000 yardas de distancia. Fluckey se mantuvo sereno y dio la orden de disparar los seis tubos de proa antes de «quitar el tapón».

A medida que el buque se sumergía, el barco de guerra japonés rugió por encima no colisionando con el submarino por unos pocos pies, Siguió un intervalo mientras los torpedos se dirigían a sus objetivos y entonces hubo dos explosiones seguidas de tres más y de los inconfundibles sonidos de un barco grande haciéndose pedazos. Los primeros torpedos habían hundido al petrolero de 11.177 toneladas Azusa Maru y el segundo al Unyo, un portaaviones de escolta de 20.000 toneladas.

La tarde siguiente, los vigías informaron de varios botes salvavidas y que resultaron ser los infortunados prisioneros a quienes estaba buscando el Barb. Los 14 supervivientes se hallaban en un estado espantoso, habiendo soportado cinco días angustiosos, más terribles que el mal trato recibido durante tres años de cautiverio. Después de que el Queenfish recogiera otros ocho supervivientes, los dos buques se dirigieron a Majuro Atoll a toda máquina.

En un mes, los tres grupos de submarinos habían hundido 150.000 toneladas de barcos mercantes japoneses así como un cierto número de barcos de guerra. En su informe, Gene Fluckey no hizo nada para minimizar los riesgos que el Barb y los otros buques habían corrido.

Su barco había sufrido cinco bombardeos, 141 cargas de profundidad y fuego de cañón, para no hablar de los torpedos del Redfish y del Sealion. Todavía bajo el apoyo de un nodriza de submarinos en Majuro AtolI, el Barb levo anclas para su décima patrulla a finales de octubre de 1944. Ahora formaba parte de un nuevo grupo de submarinos conocido como «Laughlin’s Loopers», en compañía de su viejo camarada el Queenfish y el Picuda, apodado «Peculiar». El 10 de noviembre, hizo blanco en el crucero mercante armado Gokuku Maru de 10.438 toneladas con dos torpedos, y cuando el buque escorado trataba de varar el submarino salió a la superficie y le disparó con el cañón de cubierta. Dos torpedos posteriores fallaron pero después de que un tercero lo alcanzó el infortunado barco volcó y se hundió.

Durante la noche del 11-12 de noviembre, mientras estaba de servicio de «Salvavidas» para rescatar tripulaciones aéreas derribadas durante ataques al Japón, el Barb descubrió un convoy de 11 barcos, escoltado por cuatro destructores. En el primer ataque disparó cuatro torpedos a dos objetivos, pero la mar alta hizo que los torpedos se desviaran y no se registrara ningún impacto. Un segundo ataque dos horas y media más tarde, produjo otro «solapamiento», pero esta vez los torpedos de Fluckey hundieron a los grandes barcos mercantes Gyokuyo Maru y Maruo Maru.

En su patrulla siguiente, el Barb salió desde Guam, llegó a la parte sur del mar de la China Oriental y, mientras patrullaba en la parte norte del estrecho de Formosa el mediodía del 8 de enero de 1945, hizo contacto con un convoy que se dirigía al sur después de cinco penosas horas de rastreo y pudo finalmente disparar una salva completa de seis torpedos a dos blancos. Se registraron cuatro impactos, pero el tercero causó una explosión lo bastante grande para balancear fuertemente al submarino.
En las propias palabras de Fluckey fue una «asombrosa erupción por una sacudida terrestre, En el buque se produjo un gran vacío. El personal en las salas de control dijo que sintieron como si fueran succionados hacia la escotilla. » El mismo sintió que el aire salía de sus pulmones en torbellino, pero de alguna forma se apañó para dar la orden «avante a toda máquina». El blanco parecía más una bomba de fósforo que un barco —astillas y restos llenaban el agua cuando la explosión iluminó el cielo nocturno. La víctima era el Shinyo Maru, aparentemente cargado de munición.

Como los japoneses ahora estaban sufriendo grandes pérdidas por culpa de los submarinos americanos equipados con radar, llevaban convoyes costeros cerca de la orilla durante el día y anclaban en varaderos de poco calado durante la noche, confiando que la poca profundidad del agua mantendría alejados a los grandes submarinos americanos. Durante las primeras horas de la mañana del 23 de enero, el Barb consiguió entrar en el puerto de Namkwam y encontró unos 30 barcos amarrados. Disparó los cuatro torpedos de proa que le quedaban y los cuatro torpedos de popa al conjunto y se escucharon ocho explosiones. Desgraciadamente, los japoneses no guardaron registros de los resultados y la única víctima identificada oficialmente fue el buque de carga de 5.244 toneladas Taiku Maru. Fue después de esta incursión, que le fue impuesta al teniente de navío Fluckey la medalla de honor del Congreso y la tripulación entera del Barb recibió la citación presidencial a la unidad.

En la fecha en que el Barb comenzó su última patrulla, el 8 de junio, los barcos mercantes japoneses habían desaparecido por completo. Las minas situadas por la aviación y los submarinos tenían prácticamente sellados los puertos principales y las pérdidas de los petroleros significaron una gran escasez de combustible para los barcos de guerra enemigos. El nudo se estaba estrechando y la zona de patrulla del Barb estaba en las islas del Japón, al norte de Hokkaido y al este de Skhalin (Karafuto). Hundió dos barcos pequeños con fuego de cañón el 21 de junio, y aquella tarde se trasladó a una posición tres millas al exterior del pequeño puerto de Shari en la costa norte de Hokkaido y disparó una docena de cohetes de 5 pulgadas al interior de la ciudad, la primera utilización de tales armas por un submarino americano.

Después de hundir a un barco pequeño y llevar a cabo dos bombardeos más, el Barb hundió al buque de carga de 2820 toneladas Sapporo Maru el 5 de julio, seguido por dos pequeños barcos. El 18 de julio hundió una escolta de 800 toneladas, el Kaibokan n.° 112. A pesar de estos éxitos, Fluckey parecía destinado a perder su apuesta de que hundiría 15 barcos durante la patrulla. Un arrastrero alcanzado por fuego de cañón el 26 de julio rehusaba obstinadamente a hundirse, y al ser descubierto todavía a flote, el Barb les disparó toda su munición en vano.

Para hundirlo y ganar su apuesta al primer teniente, Fluckey bajó su velocidad a 5 nudos y suavemente golpeó el casco incendiado para enviarlo al fondo,
Fue el último acto hostil de la guerra para Fluckey y sus hombres y el Barb regresó a Midway el 2 de agosto. Había hundido más de 90.000 toneladas de barcos japoneses, uno de los récords más altos de cualquier submarino americano.

Posteriormente fue transferido en el 54 a Italia con el nombre de Enrico Tazzoli (S-511) y desguazado en el 72.