La colección más grande del mundo de barcos a escala hechas por un mismo modelista

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lunes, 21 de septiembre de 2015

DKM U-156


Escala 1:700 Marca Hobbyboss (Score 6/10)




En la tarde del 12 de septiembre de 1942, el "U-156" maniobra para encontrarse con un navío cuyos humos han sido advertidos en el horizonte hace varias horas. Éste, que navega solitario, es rápido. Pronto se ve que posee una cubierta de paseo, signo característico de que se trata de un buque mixto que transporta carga y pasaje.

A las 21:00, el "U-156" emerge para atacar en superficie, amparándose en la oscuridad. Dos torpedos salen de los tubos I y III de proa. Los torpedos estallan en el casco del navío y en instantes el buque queda envuelto en llamas. El "Laconia" comienza a trasmitir en la frecuencia de 600 metros el S.O.S. Emite el siguiente mensaje:

"S.O.S...S.O.S.... Laconia torpedeado... Laconia torpedeado... S.O.S. Laconia"

Mensaje de S.O.S., radiado por el "Laconia", la tarde del 12 de septiembre de 1942#GGC11C
El "Laconia" escora fuertemente de banda. Se preparan las embarcaciones de emergencia. El "U-156" se aproxima prudentemente y no tarda en divisar a los primeros náufragos. Subidos a bordo del submarino, uno de ellos, que habla alemán, explica que a bordo del transporte de tropas "Laconia" se encontraban de 1.400 a 1.800 prisioneros de guerra italianos. Los polacos que los custodiaban no habían abierto sus compartimientos después de la explosión del torpedo. Los italianos, que a pesar de ello, lograron salir y alcanzar las embarcaciones de rescate fueron ametrallados. Lograron subir a bordo del submarino alemán cerca de cien hombres.

El "Laconia" estaba poderosamente artillado con catorce piezas; tenía una tripulación de 463 hombres y transportaba además 268 soldados con permiso, en ruta al Reino Unido, así como 80 mujeres y niños. Los marinos alemanes cuentan veintidós embarcaciones de salvamento. Es imposible apreciar el número de hombres que se agitan en el agua pidiendo auxilio.

En la noche del 12 al 13 de septiembre llega al Cuartel General del comandante superior de los submarinos, en Francia, el telegrama siguiente: "Hartenstein ha hundido al inglés Laconia en 7721. Desgraciadamente, transportaba 1.500 prisioneros italianos. Ha sacado del agua, hasta ahora, noventa. Solicita instrucciones". Despertado el almirante Dönitz, envía órdenes a los submarinos que se encuentran en las inmediaciones; el mensaje dice:

"Schacht, Grupo Elsbär, Würdemann, Wilamowitz, reúnanse inmediatamente Hartenstein en 7721 para ayudarle a salvar los náufragos. ¡Rápido!"

Mensaje a los submarinos de la zona del almirante Karl Dönitz#GGC11C
Entretanto, el submarino de Hartenstein maniobra en medio de un mar lleno de restos del naufragio. Hasta donde alcanza la vista, el mar hormiguea de hombres que nadan. Los marineros alemanes izan a cubierta a cuantos pueden recoger. Toda la noche y el día siguiente transcurre así. El submarino alemán se encuentra lleno al cabo de algunas horas. Ha recogido 193 personas y aún hay más en el agua, pero ya no tienen cabida a bordo del submarino.

Mientras tanto en el Cuartel General de submarinos, Dönitz no oculta su inquietud por haber reunido a sus submarinos hacia peligros desconocidos. El almirante alemán vuelve a trasmitir recomendaciones:

"No comprometan en ningún caso la seguridad de sus buques. Los submarinos deben estar dispuestos para sumergirse en todo momento. Los submarinos, incluso el de Hartenstein, no embarcarán más que un número de náufragos que no pueda comprometer su capacidad de maniobra en inmersión"

Aclaración al primer mensaje del almirante Karl Dönitz#GGC11C
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Luego del hundimiento del "Laconia" [editar]Pero ya el BdU se ha puesto en contacto con el Almirantazgo francés para que un crucero y otros buques rápidos sean enviados desde Bingerville y Dakar, a fin de salvar el mayor número de personas posible. Tres U-Boot, “U-156”, “U-506” y “U-507”, se hallan repletos de náufragos y además remolcan cuatro o cinco embarcaciones de salvamento cada uno. Se dirigen hacia el punto de encuentro acordado con los franceses. Desde el día siguiente al torpedeo del "Laconia", el teniente de navío Hartenstein ha hecho radiar repetidamente el mensaje:

"No atacaré a ninguno de los navíos que acudan en socorro de los náufragos del Laconia, a condición de que yo mismo no sea atacado por buques ni aviones. Submarino alemán"

Trasmisión del U-Boot, U-156, tras el torpedeo del "Laconia"#GGC11C
Un buque desconocido no responde a la invitación del submarino. El 16 de septiembre de 1942 a las 11:25, cuando el “U-156” acababa de reunir a las cuatro embarcaciones de salvamento que había perdido en el curso de la noche, apareció un avión B-24 Liberator, que a la vista de la bandera de la Cruz Roja se alejó, luego de realizar varios vuelos rasantes sobre la nave alemana. Hartenstein le hace señales de que necesita ayuda. El piloto James Harden comunica la situación a su base en la isla de Ascensión. El oficial de servicio, capitán Robert Richardson, le contesta: "Sink sub" (hunda el submarino). Después de media hora, el Liberator, en vuelo rasante a 800 m sobre el submarino, deja caer sus bombas en medio de las embarcaciones de salvamento: una de ellas tocada directamente zozobra. Docenas de británicos e italianos desaparecen bajo el agua. Dos bombas más con explosión retardada estallan bajo el submarino, cuyo comandante monta en cólera. Así, da orden de desembarcar a los náufragos y abandonarlos en el mar. El “U-156” salió bien parado del bombardeo aéreo, pero con daños menores.

Al día siguiente, el incidente se repite con otro submarino con náufragos a bordo en la zona, aún a la vista de la insignia de la Cruz Roja; ello determinará la futura actitud de los submarinos alemanes de abandonar a los náufragos de los futuros ataques. El 17 de septiembre de 1942, el almirante Karl Dönitz trasmite a sus submarinos: "Es completamente desatinado creer que el enemigo puede respetar a los submarinos alemanes en cualquier forma, bajo el pretexto de que aquéllos salven a sus propios hombres...". Finaliza el mensaje con la prohibición de proceder a las operaciones de salvamento.

Con respecto a los náufragos del "Laconia", de los 811 hombres que el paquebote transportaba, fueron salvados 800. De los 1.800 italianos perecieron 500. En cuanto a los tres submarinos que participaron en las tareas de rescate, todos ellos fueron destruidos por las bombas en el curso de su siguiente crucero.